Este año, Dansa Metropolitana vuelve a poner el foco en la presencia y el talento de las mujeres creadoras dentro de su programación, y consolida una apuesta clara para la igualdad y la visibilización femenina en el ámbito de las artes escénicas.
En esta edición, el festival destaca por una presencia mayoritaria de autoras: de los 90 espectáculos programados, 47 están firmados por mujeres y 16 son de autoría mixta. Se trata de la cifra más alta de autoras en la historia del festival, hecho que reafirma un compromiso firme con la paridad y la diversidad de miradas.
Esta voluntad se refleja también en la programación, que sitúa el cuerpo de la mujer como territorio de creación, expresión y libertad, explorando nuevas narrativas y lenguajes escénicos.
Algunas de las propuestas más destacadas de la programación protagonizadas por mujeres o de mujeres creadoras son:
Lake Machine, de Mari Paula en Terrassa, en el que la coreógrafa brasileña revisita con sensibilidad y determinación el universo clásico que ha encadenado a las mujeres durante siglos.
Umuko, de Dorothée Munyaneza al SAT!, invita a cinco jóvenes artistas ruandeses que traman el legado del pasado con la audacia del futuro.
Bailar y otras maneras de jugarse la vida, de Precaria García – La Quebrá en el Atrium Viladecans, mezcla danza, monólogo y audiovisuales para mirar con humor ácido la precariedad artística desde los ojos de una bailarina de 40 años.
veline repertoire, de Gaia Pellegrini en el Antic Teatre, reinterpreta las danzas de las coristas de televisión italianas y convierte la imagen alegre y objetificada en un romance lésbico.
Calentamiento, de Rocío Molina en el Teatre Lliure, juega con el inicio infinito: un principio que se resiste a empezar y que, a la vez, desafía la muerte afirmando el deseo de vivir.
A place to dance, de Poliana Lima y Yinka Esi Graves en el Mercat de les Flors, en el centro de este encuentro late el deseo de presentar el cuerpo en su dimensión colectiva y de posicionar la danza como agente poderoso para crear espacios y transformarlos.
Inestable, de Lali Ayguadé al TNC, habla de la tensión entre el mundo virtual y la realidad cotidiana, a menudo desprovista de artificios.
La Cordero i el seu exèrcit, de Sol Picó en el TNC, un ritual de entrega, un striptease infernal y revelador en el que la vulnerabilidad se transforma en fuerza.
Con esta programación, Dansa Metropolitana no solo celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora el 8 de marzo, sino que refuerza una línea de trabajo que apuesta por dar voz a las mujeres artistas y situarlas en el centro de la creación contemporánea.